Todos estamos de acuerdo en que la lectura es la forma más rica de expresión cultural.
Que, a través de ella se accede al vocabulario, a la ortografía, al conocimiento de
mundos diferentes, de culturas distintas
Los docentes, en especial, tienen una gran responsabilidad
en lo que se refiere a formar niños lectores. Los estudios hechos al respecto comprueban
que solo un porcentaje muy pequeño de personas se convierte en amante de la lectura
cuando es mayor. Si ese amor no se despertó en la niñez y primeros años de la
adolescencia, quedará dormido para siempre.
No es fácil ni seguro saber qué es exactamente lo que le
gusta a un niño para leer. Por supuesto, quienes lo conocen bien, enseguida captan sus
preferencias y se adecuan a ellas.
De todas formas, hay
determinados parámetros que pueden ayudar a los adultos a la hora de seleccionar un libro
para un chico, pero, ninguno de ellos, es infalible.
1) Menores de cinco años
a) Cuentos breves, de pocas carillas, que
insuman no más de diez minutos de lectura o de relato oral.
b) Línea argumental muy sencilla.
c) Vocabulario simple y conocido. Evitar el uso de textos con pronombres. A esa
edad, el niño tiene dificultad para entender a qué o a quién se refieren.
d) Pocos protagonistas y todos del entorno que el niño conoce.
e) Finales felices.
2) De cinco a ocho años
a) Narraciones más extensas.
b) Cuentos de hadas, de aventuras, de viajes
c) Vocabulario sencillo. La introducción de palabras de uso no muy corriente puede
ser beneficiosa, siempre y cuando el lector las explique con claridad.
d) Personajes, reales o imaginarios, con los que, de alguna forma, puedan
identificarse.
e) Ambiente familiar.
f) Suspenso y emoción.
3) De nueve a doce años
a) Leyendas.
b) Relatos con intrigas, con finales imprevistos. Estimulan la imaginación, hacen
pensar y crear situaciones.
c) Vocabulario sencillo. Paulatinamente, se pueden ir manejando términos algo más
difíciles, pero la precaución siempre es la misma: la correcta explicación de quien lee
o cuenta es lo que hará que la palabra se asimile.
La búsqueda en el diccionario da poco frutos: en primer
lugar, porque corta la magia de la narración; en segundo lugar, porque las explicaciones
que en él se encuentran son, por lo general, poco claras.
d) Temas relativos al amor, a la vida, a lo cotidiano.
e) Biografías noveladas. La selección debe ser cuidadosa, porque algunas suelen
ser muy densas. Pero los personajes históricos atrapan, con facilidad, la atención de
los chicos. Saber cómo fue la vida de alguien que existió los subyuga.
Temas a descartar
Tanto niños como
niñas rechazan las descripciones y todo texto que intente ser educativo.
Preferencias en cuanto al sexo
Los varones se
inclinan por los relatos de misterio, los personajes imaginarios, las escenas con acción,
las narraciones históricas, las biografías, los libros de tecnología, de
computación
Las niñas, por las aventuras divertidas, los temas de la
vida escolar o familiar, los personajes humanos, los amores románticos, las historias
protagonizadas por personajes menores que ellas, especialmente, bebes