Para no equivocarse

Todos somos
conscientes de que los errores de lenguaje son juzgados con severidad por los demás. Por
lo tanto, nos esforzamos por no cometerlos. En muchos casos, evitamos utilizar
determinadas palabras, determinadas construcciones, determinados giros, porque no tenemos
seguridad en cuanto a su corrección.
Las reglas que rigen el lenguaje son muchas; algunas ,
claras, de fácil memorización y de sencilla aplicación; otras, al
contrario,complicadas.
Trataremos algunos casos que se solucionan con las primeras.
Cambio de la "y" por "e"
En general, el hablante
común sabe que debe cambiar la "y" por "e" cuando la
palabra que la sigue empieza por "i" o por "hi".
Esto se realiza para evitar la cacofonía, que es el
sonido desagradable al oído que produce la repetición de vocales iguales.
Pero, lo que tal vez muchos ignoran es que para que esta
regla se aplique la palabra debe empezar por "i" o "hi", seguidas de
consonante:
Juan e Irene llegaron a la estación.
Eligieron duraznos e higos.
Si la palabra que sigue a la "y",
empieza con "i" o "hi", seguidas de vocal, el cambio por
"e" no se hace.
Las terminaciones fueron hechas en madera y hierro.
Alfa y iota son
letras del alfabeto griego.
¿A qué se debe que la
modificación no se haga?
A que la cacofonía no se produce porque la acentuación
no recae en la "i, sino en la letra que la sigue.
Hierro
Iota
También, la "y"
permanece invariable si está al principio de una interrogación o exclamación cuya
segunda palabra empieza con "i" o con "hi".
¿Y Inés lo sabe?
Cambio de la
"o" por "u"
En este caso, la regla no
tiene excepciones.
La "o" se cambia por "u"
cuando la palabra que va a continuación empieza por "o" o por "ho".
No me gusta el lugar aunque esté claro u oscuro.
Ignora si fue ayer u hoy que se hizo el pedido.
Cambio de artículo femenino por artículo masculino
Determinados vocablos cambian el
artículo femenino que les corresponde por el masculino. Nuevamente, el cambio se hace
para evitar la cacofonía.
Tres pasos deberán cumplirse para que la regla se
aplique:
1) Las palabras deberán ser femeninas.
2) Las palabras comenzarán por "a" o "ha" acentuadas.
Es conveniente hacer la siguiente
aclaración:
Acentuadas no significa, necesariamente, tildadas. Todas
las palabras tienen acento (una subida de tono en una sílaba); las menos tienen tilde (un
signo gráfico que indica cuál es la sílaba acentuada).
3) El artículo que se cambia (la-una) estará junto a
la palabra.
"Hambre, águila" son palabras femeninas. Basta, para comprobarlo, con aplicarles un
adjetivo, un complemento:
Hambre intensa
Águila voladora
Cumplen, por lo tanto, con la
primera exigencia para aplicar la regla. Cumplen, también, con la segunda
ya que el acento recae, en todos los casos, sobre "a" o
"ha".
Hambre
Águila
El cambio del artículo femenino
por el masculino se hará, siempre y cuando, se cumpla con la tercera exigencia.
Se dirá, entonces:
El hambre intensa.
Un águila blanca
En todos los casos, el artículo
está junto a la palabra . Pero si entre ambas se interpone el adjetivo, se volverá al
artículo femenino:
La intensa hambre
provocó muertes.
Observó cómo una blanca
águila se posaba en el nido.
En el plural, la cacofonía no se
produce porque los artículos terminan en "s" y no en "a". Por lo
tanto, el cambio no es necesario.
Las
blancas águilas se desplazaban lentamente.
El conocimiento de estas reglas,
de fácil aplicación, ayuda a despejar dudas frecuentes.
Contamos con la
posibilidad de tratar cada uno de estos puntos en profundidad. Diferentes documentos,
preparados especialmente, contienen la información, pero no son de acceso gratuito.
Si usted está interesado en alguno de ellos, escríbanos
a lenguaje@todo.com.uy e indíquenos sobre qué
tema o temas quiere saber más. Le diremos cómo proceder. |
Volver a "El Mundo del
Lenguaje".

|