Hace algunos días escuché por radio una frase
que me dejó pensando:
"Hoy doy gracias por lo que ayer renegaba." Luego
meditándola asentí en mi interior que era verdad.
Analizando estas palabras, retrocedí la película
de mi vida y me di cuenta de que muchos momentos vividos trajeron
dolor, preocupación y lágrimas. Pero al mirarlos
hoy, desde este presente, debo levantar mi mirada al Señor
para expresar; "Gracias Dios, por todas las cosas vividas.
En aquellos momentos, por no entender tus planes, renegué
de ellas y hasta discutí contigo. Pero hoy caigo en cuenta
de que no hubiese aprendido a valorar muchas cosas de no haber
sufrido la falta de ellas." Nunca podría valorar
el tener una familia si antes no la hubiera añorado.
Nunca podría haber aprendido a organizar el dinero, si
antes no hubiese padecido escasez. Nunca podría haber
aprendido a perdonar, si alguien no me hubiese ofendido. Nunca
podría haber aprendido a consolar, si antes no hubiese
necesitado ser consolado. Nunca podría haber aprendido
a confiar en la fidelidad de Dios, de no haber vivido la desesperación
de buscar y volcar toda mi confianza en El.
P D. Si hoy reniegas por cosas que pasan en tu vida, levanta
tu mirada y tu corazón al Señor y agradécele
a Dios que te está enseñando lecciones profundas
Enviado por Joseline