Una sapa quedó embarazada por su sapo.
Ella, para sorprenderlo en la noche cuando
llegaba, le preparó la cena y se puso a tejer calzeta.
Pero el sapo al llegar tomó su cena y se fue a dormir sin acusar ninguna
reacción.
Entonces la sapa en venganza decidió no prepararle la cena para la
noche siguiente.
Cuando él llegó, ella estaba comiendo displicentemente con aire
de indiferencia.
El sapo al verla exclamó: " ¡¡Querida, estás
embarazada!!
¿Cómo te diste cuenta? le preguntó ella intrigada.
Es que "al que come y no convida, le sale un sapo en la barriga"
Gracias Rina